Y ahí estaba yo, hace unos meses atrás, un día de octubre, aburrida en un lugar donde no quería estar. Era tarde y sólo hacia tiempo esperando que llegara el momento de irme. Me fui a buscar otro taller, donde no estuviera con gente con la que no me entendía y entonces te vi.
Todos descansaban pero tú estabas ahí, aun atento, clavando no sé qué y con no sé quien, volteaste y por un segundo nos vimos, pero bajaste la mirada casi con vergüenza, había estado en todos los talleres, con todas esas personas que no conocía pero cuando te vi a ti, quise buscar a alguien para contarle que te había visto trabajar y que en segundos fuiste un enigma para mí, contar que al verte tan serio y solo te veías triste y me recordabas a mi. Quise contarle a alguien,que te viera y que me animara a hablarte, pero no hubo nadie. Es irónico porque eran los talleres de jornadas y toda la escuela estaba disponible, todos los alumnos estaban ahí, pero no estaba nadie para mi.
Dos meses después encontré algo escrito por ti, lo leí y no entendí nada, está lleno de melancolía, nostalgia y añoranza, pero me gusto y me lo robé.
Y siempre te veía, entristecido, taciturno y te convertiste en el chico melancolía.
- ¿Conoces a el chico de esta foto?
- Se llama Ricardo, es muy serio y me habla de usted.
-¿Sabes sí ese de ahí tiene facebook?
- ¿Cuál ese de verde qué no habla con nadie y esta solo?
- Sí
-No sé, no le hablo.
Después de siete meses por fin vi tu sonrisa.
Ayer en la tarde contemplé el momento en el que ella te hizo sonreír, y no pude evitar sonreír yo también, a lo lejos, sola y en silencio.
Ahora siempre estas con ella. Siempre estas atento, escuchando lo que dice y luego tú platicas no sé qué y así hasta que tienen que entrar a clases o ella se va.
Me alegra de verdad que ya no estés triste, ni solo.
pd: hasta hice un Gif, esta bien chido ¿verdad?
¡Adiós!

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