Me sentía perdida. Sólo se me ocurrió un remedio para aliviar el dolor. Recurrí a los cuatro chicos que nunca me fallarían. Los únicos cuatro que jamás me romperían el corazón, que no me decepcionarían.
John, Paul, George y Ringo.
Lo entenderá cualquiera que se haya aferrado a una canción como un a bote salvavidas. O que haya puesto una canción para despertar un sentimiento, o un recuerdo. O que haya hecho sonar mentalmente una banda sonora para ahogar una conversación o una escena desagradabe...
-The Lonely Hearts Club, Elizabeth Eulberg
No hay comentarios:
Publicar un comentario